viernes, 12 de septiembre de 2014

Antiguos monasterios burgaleses: San Esteban de los Olmos

No lejos de Hurones, en las proximidades de Villímar y a tiro de piedra de la capital, en un escondido vallejo, se encuentra una poco conocida residencia propiedad de las Franciscanas Misioneras de María, destinada a la atención de las hermanas más ancianas después de su periplo por diversos lugares del mundo. La residencia, conocida por los lugareños como “los descalzos”, lleva el nombre de “San Esteban de los Olmos”.
 
 
Ambas son pistas que nos conducen al origen del lugar, un antiguo monasterio franciscano, cuya historia se remonta al siglo XV.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Iglesia de Hurones

Voy a ir dando salida a fotos de salidas algo antiguas, aunque no tengan una continuidad geográfica. El pequeño artículo de hoy va dedicado a la iglesia de Hurones, pueblo muy cercano a la capital, que conserva parte de su estructura románica.
 


Por ejemplo aquí vemos una serie de canecillos, parecidos a los que mostramos hace poco en Los Ausines, aunque en un estado de conservación bastante mejor.

 


No obstante lo mejor conservado es su ábside, en el que se encuentra una sencilla pero armoniosa ventana.


lunes, 8 de septiembre de 2014

Retocando entradas: noviembre 2009

El artículo “ruta de senderismo: La hoya de Huidobro” ha sido eliminado al existir una versión mucho más actualizada y detallada del mismo recorrido.
 
El artículo “Libros: autobiografía del río Arlanza” no cambia.

En el artículo “Regreso a los pueblos del Silencio: Villalta” se han puesto las fotos a mayor tamaño.

El artículo “El puente Noguerol” no cambia

El artículo “Árboles singulares: El roble Cadalso” no cambia

El artículo “Garoña: no por esperado...” ha sido eliminado.

El artículo “Una historia de Porquera de Butrón” ha cambiado parcialmente.

En el artículo “Libros: Rollos, picotas y Cruceros de la Provincia de Burgos” se han puesto enlaces a varios de los monumentos de este tipo que ya os he mostrado en el blog, que a estas alturas ya han sido unos cuantos.

En el artículo “Regreso a los pueblos del Silencio: Hormicedo” se han puesto las fotos a mayor tamaño

El artículo “Programa de Desarrollo Rural sostenible 2010-2014” ha sido eliminado

Los artículos “Una de Cal...” e “...y otra de arena” han sido eliminados.

El artículo “Tudanca de Ebro” no cambia

El artículo “Ailanes de Zamanzas” no cambia.

En el artículo “Otros robles de Robredo de las Pueblas” se han puesto las fotos a mayor tamaño

El artículo “Ruta de senderismo: La bóveda de Leva” no cambia. A ver si en el futuro puedo volver a hacer esta ruta o una similar.

El artículo “Una actividad de este finde y otra para el próximo” ha sido eliminado.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Un particular recorrido por la cuenca del Úrbel (III): Quintana del Pino y Montorio

Aprovechando una reciente visita a Montorio, ampliamos y republicamos este artículo. El resto de los artículos de la serie "Un particular recorrido por la cuenca del Urbel", están publicados entre octubre y noviembre de 2010.

En las afueras del pueblo de Quintana del Pino se encuentra el humildísimo templo de San Justo y San Pastor, de origen románico.


No obstante, en sus muros exteriores aparecen incrustrados sendos frisos un tanto maltratados, pero no por ello menos interesantes. Este ha sido intrepretado por algunos como el sacrificio de Isaac.
 
 
En este otro un aminal, posiblemente un lobo, lucha con un personaje por la posesión de un carnero, lo que podría ser una alegoría del Buen Pastor.


Se da la circunstancia que en la iglesia del cercano pueblo de Montorio existen algunos frisos de similares características, tal y como vemos en las siguientes imágenes.



Esto ha hecho proponer a algunos expertos la posibilidad de que todos ellos formaran en el pasado un friso común de un desaparecido templo, usándose, tal vez, como frontal de altar.

Ya en Montorio, desde la parroquial nos dirigimos a la ermita de las Mercedes, que se encuentra en un altozano, a medio camino hacia Quintanilla Sobresierra. Camino de la misma encontramos una pequeña arboleda en donde se encuentra un monumental quejigo (5 metros de perímetro de tronco), conocido en el lugar por el significativo nombre de "La roblencina".

 
El ejemplar se encuentra en condiciones bastante malas condiciones. Unos paisanos nos informaron de que ha sufrido importantes agresiones por parte de personas incapaces de ver el valor patrimonial de estos gigantes naturales (un vecino estuvo incluso a punto de derribarlo intencionadamente con la pala de un tractor)

 
El espécimen presenta una importante oquedad en su tronco, que ha tratado de ser disimulada de forma rústica a base de cemento.


Tras un marcado ascenso llegamos a la altura de la ermita, con mayor valor cultural que arquitectónico. Un solitario pero elegante nogal se encuentra en la campa aneja al templo, así como una rústica fuente realizada a base de piedras agujereadas del páramo.
 


Al calor de la romería de la Virgen de las Mercedes, que se sigue celebrando cada año el 24 de Septiembre, el vate popular Isidro Pérez, natural de San Pedro Samuel, creó una peculiar poesía conocida como el "Prefacio de los 27 pueblos", en donde se citan con sentido irónico las peculiaridades de muchos de los pueblos del entorno. Todavía la cantan algunos mayores de toda esta comarca. Aquí van algunas estrofas:

Montorio y mil veces Montorio,
Pantaleón está a la raya
a Ruyales no le cuento,
que es tierra muy desastrada.

De allí voy a Los Tremellos
que está en medio la cañada
como es tierra tan amena
cria las grandes aliagas;
tiene una magnífica torre
que es de tanta elevación
que todos los que la han visto
la miran con detención.

De allí voy a Las Celadas
gente muy ignorante y muy fatua
creyeron que era la Virgen
la abubilla que cantaba.
Y así sigue. La versión completa la podéis ver en la página web de la asociación Amigos de Lodoso. Hay algunas modificaciones, pero hay que tener en cuenta que esta canción se ha trasmitido exclusivamente por la vía oral. De paso podéis conocer algo más sobre este dinámico pueblo, del que ya nos ocupamos en este blog.

jueves, 4 de septiembre de 2014

VII Día del Alfoz de Lara en Los Ausines

El pueblo de Los Ausines tiene la peculiaridad de estar formado por tres barrios independientes y relativamente alejados entre sí: Quintanilla, San Juan y Sopeña. Este tipo de poblamiento tan peculiar, herencia del modo de repoblación de la Edad Media, lo encontramos al menos en otros dos pueblos de Burgos: Los Valcárceres y Las Hormazas.
 
Otra característica de los Ausines es la de encontrarse en el límite del llamado Alfoz de Burgos con ese territorio somontano de tanta raigambre histórica conocido como Tierra de Lara. Y precisamente la celebración este pasado fin de semana del VII día del Alfoz de Lara fue lo que me llevó a los Ausines.
 
Mi incursión vespertina empezó con la visita guiada a la ermita de la Virgen del Castillo. Ubicada en un promontorio que domina los tres barrios, su nombre y ubicación dejan bien a las claras que su origen hay que buscarlo en un antiguo castillo que controlaba uno de los numerosos alfoces altomedievales que se crearon por nuestras tierras. Incluso en este altozano se han encontrado restos de un castro medieval de los turmogos.
 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Ruta de senderismo: Castro Valnera y pico la Miel

Castro Valnera, con sus 1718 metros,  es el pico más alto del norte burgalés y la última cima emblemática de la Cordillera Cantábrica. Hacia el oriente, deberemos llegar en el Pirineo Navarro para poder superar su cota. Su vertiginosa cara norte, con más de mil metros de caída casi vertical, puede ser observada desde buena parte del oriente cántabro. Hoy subiremos a este pico por un trayecto relativamente sencillo, que completaremos con un regreso por otra variante algo más trabajosa, pero accesible, que incluye la opción del ascenso al Pico La Miel.

Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con track o cartografía): fácil (en días claros)
Belleza: Muy Alta
Tiempo y distancia: 4 horas (10 kilómetros)

 

viernes, 29 de agosto de 2014

Puentedey

Pocos lugares tan originales y atrayentes como la estampa de Puentedey. El destino quiso que el río Nela decidiese atravesar una potente masa rocosa creando este gran puente natural. Aunque originalmente debió ser una larga galería, hoy mantiene unas dimensiones nada despreciables de 15 metros de alto, 34 de ancho y 75 de largo.
 
Posteriormente una población se asentó en el lugar aprovechando la consistencia de los cimientos el estratégico enclave (los puentes son siempre estratégicos, y este puente natural es mucho más sólido que el que podían construir los hombres). No es raro por tanto que los descubridores del lugar creyesen ver una intervención divina: Puentedey, Puente de Dios.
 

Y algo divino creemos detectar los que observamos el lugar. Un segundo basta para tirar una foto desde este conocidísimo encuadre y, sin embargo, podrían dedicarse horas o días a descubrir todos sus matices: Por un lado, por el otro, de día, de noche, los tonos de su interior dependiendo de las diferentes luces que le alumbran...
 
 
Cuando accedemos al pueblo tal vez lo más llamativo sea precisamente la sensación de normalidad. Estrechas y cuidadas calles, como las de otros tantos lugares...nada que indique que el pueblo se levanta literalmente "sobre el aire".
 
Dos son las construcciones características de Puentedey (claramente identificables a ambos lados del "puente"). La primera es la conocida como torre de los Porras, aunque fue construida por la familia de los Brizuela o Fernández de Brizuela en el siglo XV. La saga (con la que el escritor de este blog tiene una lejana vinculación), se estableció durante varias generaciones en el lugar, a partir del anejo pueblo homónimo de Brizuela.
 
El castillo, que consta de dos torres unidas por un cuerpo más bajo, ha sido restaurado no hace muchos años, aunque la actuación no ha afectado a todo el edificio. 

 
El otro edificio característico de Puentedey es la iglesia, en la que llama la atención sobre todo el tosco relieve que adorna el tímpano de su portada (es del periodo románico). En consonancia con el carácter telúrico del lugar, muestra una enigmática representación de un personaje luchando con una gran serpiente. Algunos expertos han querido establecer una relación simbólica entre esta escena y el puente natural (el hombre dominando a la naturaleza). 

 
Aunque no os muestro imágenes de los mismos, en la parte posterior del puente hay otros dos elementos de interés etnográfico. Por una parte encontramos una pequeña oquedad conocida como “Cueva del Santo”, lugar donde hasta la segunda década del siglo XX se reunían los representantes la junta de Puentedey, constituida por Puentedey, Brizuela y Quintanabaldo.
Por otro lado, en la parte alta existe un antiguo edificio con una puerta abierta directamente hacia el vacío. Se trata de una “puerta del viento” o “ventero” y hasta hace unas décadas se usó para ventear el cereal y separar, de ese modo, el grano de la paja, aprovechando las corrientes de aire generadas por la existencia del puente natural.